Muy querida Valentina,
Nuestra larga espera por tu llegada, ha sido como la espera de un tren que viene del sur.
Hacía más de un mes que no íbamos a la casa de Marbella, con la Pame y decidimos correr el riesgo de salir fuera de Santiago, por el fin de semana. Nos preocupaban muchas cosas de la casa, que teníamos que atender y luego de hablar con tu mamá, que nos dijo que todo estaba tranquilo, decidimos movernos, sin antes cargar la pila de nuestros teléfonos celulares, por si tu decidías nacer.
Nos preocupaba la orquídea que le regaló tu papá, a tu abuela Pame, porque había enterado un mes, sin que la regáramos, pero ella, tan fiel y noble, nos recibió con su belleza de siempre, lo que nos causó un gran alivio y felicidad. Las demás plantas estaban todas bien, pero la orquídea era la que más nos preocupaba.
La casa, en general estaba bien, pero vamos a tener que hacer un arreglo importante y definitivo en el techo de la casa, porque las tejas de demolición, no han sido capaces de contener toda el agua y la pieza matrimonial de tus padres, es una sopa, que vamos a tener que pintar e impermeabilizar.
No se porque te cuento estas cosas, pero a tus papás les va a interesar.
El jardín estaba precioso y con muchas novedades.
La araucaria que plantamos hace dos años, ha crecido mucho y la acompaña una alfombra de flores blancas.
Los equium han vuelto a florecer y se preparan a recibir la visita de los picaflores.
A mis "Beatles" les volvió a salir pelo y se veían muy bien y saludables. Los Beatles son un grupo inglés, de música rock que le fascinan a tu abuelo Nonoso y de paso te cuento que está por llegarme, la caja de toda su música, recientemente remasterizada, en formato CD. (No creo que entiendas nada de lo que ahora te cuento, pero muy pronto vas a pasar largas horas con tu padres, quiénes te irán enseñando a como caminar por la vida y a conocer a cada uno de los personajes que forman parte de tu familia.)
La caja de Los Beatles, que me regalé, para celebrar tu nacimiento.
¡Y los papayos dieron su primer fruto!
Así se nos pasó el día, recorriendo el jardín y en la noche fuimos a comer al Marbella Club House, pero estábamos preocupados por ti. Llamamos a tu mamá, para preguntarle si habían novedades y dependiendo de lo que ella nos dijera, nos tomaríamos un pisco sour, o no, por si teníamos que volver rápido, para estar contigo en tu llegada. "Tómenselo todo!" nos respondió tu mamá, porque tu estabas muy tranquila, disfrutando de esta etapa en tu vida.
Comimos rico, con un buen vino blanco y nos fuimos a acostar, porque al día siguiente nos vendríamos temprano, para pasar por Villa Alemana, al culto de la Iglesia Anglicana de "San Esteban". Dormimos bien y llegamos al culto, con 10 minutos de atraso. Fue un culto muy lindo, donde predicó el Obispo de la Iglesia Anglicana de Chile y luego regresamos a Santiago por Olmué, por la cuesta de La Dormida que estaba preciosa, hasta llegar a casa.
En el camino, antes de subir la cuesta, nos topamos con una fiesta "huasa" y nos quedamos viendo a las parejas, bailar la cueca, uno de los bailes típicos chileno. La pareja en la foto, eran mayores que nosotros y bailaban precioso. Tu abuela Pame baila maravillosamente bien, pero Nonoso es un tronco que sólo sabe mover bien, el pañuelo. En ese lugar nos compramos una preciosa tabla, para poner quesos y cortar carne, como las que tiene tu papá.
Luego paramos a sacar fotos de los primeros dedalitos de oro, que cubren los caminos del campo en primavera.
Y el tradicional "arrayán florido", que es un precioso árbol silvestre. Solían llamar "mata de arrayán florido" al hombre que no se daba cuenta, que una mujer moría de amor por él y eso me pasó a mi, con tu abuela Pame.
Luego paramos en este lugar, a tomarnos un café, lugar muy bonito, con unas puertas preciosas.
¡Compramos de todo en el camino! Miel de abejas, naranjas mandarinas, naranjas de jugo, mermelada de naranja, manjar blanco, aceitunas y tunas.
También recordamos nuestros años "de niños", cuando nos iban a dejar la leche recién ordeñada, en estos tambores de aluminio. Como puedes ver, hicimos muchos recuerdos de cuando tus abuelos, tu papá y tus tíos éramos niños.
En unos años más, a ti te va a pasar lo mismo, cuando vayas creciendo, porque al fin de cuentas, la vida está hecha de estas pequeñas cosas.
El de este fin de semana, fue un paseo precioso, esperando tu llegada, pero nada va a ser más lindo que tu nacimiento.
¡Te esperamos y te amamos con todo el corazón!
También recordamos nuestros años "de niños", cuando nos iban a dejar la leche recién ordeñada, en estos tambores de aluminio. Como puedes ver, hicimos muchos recuerdos de cuando tus abuelos, tu papá y tus tíos éramos niños.
En unos años más, a ti te va a pasar lo mismo, cuando vayas creciendo, porque al fin de cuentas, la vida está hecha de estas pequeñas cosas.
El de este fin de semana, fue un paseo precioso, esperando tu llegada, pero nada va a ser más lindo que tu nacimiento.
¡Te esperamos y te amamos con todo el corazón!












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